Lejanía


A Gabriela Bucio

I

Hoy con amor te invoco y es porque quiero
que sepas que siempre fuiste mi tesoro:
¡navegué mares y siendo marinero
te avisté como un islote de puro oro!

Tú sabes, como yo sé, que los defensores
de la amada patria consideran ultraje
pensar que el marinero cambia sus amores
como los ángeles cambian de plumaje…

¡Nadie, nadie podrá oponerse a mis anhelos
ni nadie podrá detener mis caminares!
Cuando navegue hacia ti crecerán los cielos
y se acortarán los campos y los mares…

Mi bohemio amor es de etéreo fuego
que arde y cruza a través de toda distancia;
se guía sin vete, amorosamente ciego
navega a ti aspirando tu fragancia…

II

Tu fragancia enloquece. En mi frente
recibo un beso perfumado que retoma,
de las brisas del belicoso Medio Oriente,
tu inconfundible dulce aroma…
Esa dulce fragancia me destierra
y me tornan a mi cruda realidad:
sólo soy un marinero que en plena guerra
añora huir de su eterna soledad…

Los corazones que son expertos
cobran con el dolor nuevos amores:
¡la materia podrida de los muertos
hacen también retoñar las flores!

Aunque por las penas sea acosada,
el alma nunca debe crecer perdida;
¡porque la misma sangre que coagula
puede cerrar cualquier mortal herida!


© Elvis Dino Esquivel
(Lisboa, Portugal – Noviembre de 2006)


Imagen: Artfile.ru

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