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Levanta el ánimo


Si el amor es la esencia de la vida,
¿por qué te sientes tan destrozada?
¿Por qué bajas la frente deprimida?
¿Por qué el llanto te nubla la mirada?

¡Levanta con entusiasmo la cabeza
aunque el corazón esté vacío!
¡Olvídate de toda belleza
cuando sientas el beso mío!

Teniendo tú, belleza misteriosa
de Afrodita las sacras desnudeces,
¡solo los guardianes de esta diosa
podrían fungir como tus jueces!

¡El que juzga sin fundamentos, erra!
¡No reclines con desconsuelo la cabeza!
Recuerda que no existiría paz sin la guerra
ni complejos sin hablar de la belleza.

Levántate tranquila y victoriosa
sobre el opaco crepúsculo de mi vida,
ser humilde, ser saludable y ser cariñosa
es ser mil veces bendecida.

Radiante y natural tu belleza distinta
colorea, al verte, mis cachetes rojos:
¡ya que mi descolorida alma se pinta
cuando en mí fijas tus benditos ojos!


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: Baxia

La inmortalidad de tus ojos


De la belleza los ojos radiantes
son su mejor atractivo y el que más perdura:
¡solo la muerte mitiga la claridad pura
de esos eternos candiles candentes
del santuario célico de la hermosura!

Cuando los labios y el cabello,
el pecho, la cintura y la tez,
las suaves manos y el cuello
se consuman al atropello
que causa el tiempo y la vejez.

Cuando de la vida pierdas todos sus antojos,
cuando de tu belleza ninguna huella se distinga,
y de la edad sufras sus mayores despojos,
solo quedará un atractivo que no se extinga:
¡solo con vida persistirán tus ojos!

Sobreviviendo triunfantes ellos
mientras con el tiempo se apacigua,
extenderán por lo tanto sus destellos
como entre escombros dos astros bellos,
como farol en una hacienda antigua.

No te atemorices de las arrugas imprudentes
y los años que te faltan vivir no los cuentes;
pues cuando el tiempo caiga en sus abismos,
fascinantes siempre y destellantes,
siempre tus ojos serán los mismos.


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: Sergey Vlasov

Ojos del tiempo


Hoy en tus ojos vi la gloria deseada
y al heleno que la eternidad ideara.
Tardía, a veces necesita la melancolía
de un abrazo genuino o de un beso prohibido
para crear lo que en los insomnios se desea.
La noche de tus ojos 
desaforados gigantes crea…
 
Un rifle que no dispara no sirve de nada
ni la musa que a su poeta le niega la mirada.
Vi sangre y amor en la arena de una tierra lejana.
Desde el alba ese mirar tuyo me destierra.
Hay silencios que torturan más que otros,
los ojos se te van como los billetes en la guerra…
 
Tomo, pensando follar con la memoria;
del remoto ayer, hoy su musa la reclamo.
No hay historia ni fabula detrás de su hermosura.
El tiempo no para, 
su mustia paciencia me tortura.
Vi bengalas destellar más que los astros
pero ella me dijo que ya no me amaba;
el desierto y sus dunas 
me despiden con aplausos.
Que torpe es creer que el tiempo regresa,
pero aun así me arrastra y cumple lo que profesa.
La memoria es porosa y aún
así no la deshecho de mi disco duro…
 
Hay amores distópicos con altos muros;
cada amor es una mitología que creamos;
somos imperfectos dioses y amamos lo que ideamos;
erigimos pedestales que ni de coña escalamos
por eso derribamos lo que siempre adoramos.
Mi escalera jamás te alcanza
pesa más el amor ajeno que el propio en la balanza.
La mente no es más que un fantasma que siempre duerme
y despierto con pesadas cadenas en mi frente…
 
Es el tiempo tiempo, es el tiempo que no muere
soy yo el que muere sabiendo que existe el tiempo...
 
Yo no pedí existir y ahora desaparezco.
Siempre tu desdén me da lo que merezco
y me acecha de prisa cuando combato indefenso.
La breve eternidad no es más que tu sonrisa
del tiempo pasajero y el tiempo que duele tanto
existo y no existo porque no pienso que pienso
mi realidad no es más que el reflejo de tus ojos abiertos...


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: Georgy Kurasov

Prisionero de tus ojos


Sueño, al mirar tus ojos, que suspiro
en dura cárcel. Debajo de tu ceja 
cielos y montañas ásperas miro
y su belleza en un limpio lago se refleja.

Aquel silencio en soledad insana,
con ambiente claro y luz infinita,
a contemplar y a comprender incita 
los árboles y flores de cada mañana.

Con extensos brillos y con oro 
de los cerros el sol comprime la frente; 
pero su torcido resplandor ignoro 
si procede del lejano Medio Oriente.

Quizá al amanecer allí guarden cautiva 
afectuosas hadas entre lindas flores; 
allí quizá eternamente viva 
la fresca estación de los amores.

Vuelvo a mirar tus ojos con profundo 
mirar, y el pensamiento se figura 
que el lago en su agua retrata el mundo 
con más peculiar belleza, con luz más pura.

Todo mejor en su tranquilo espejo,
más tranquilo todo en luz delicada; 
imitación inútil es el mundo: es el reflejo 
de inalcanzable de una perfección moldeada.


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: sarramedj

Romance de la mujer arena


Mensajes de libertad
descifrados por tus ojos,
¡ay, esos ojos los tuyos
los que descifran y escapan!
¡Huye del lente mío, antes
que este gatillo presione!
¡Huye tan lejos de mí,
huye de la patria mía!
Que mis precisas ordenes
son de bien interrogarte;
dime que no has visto nada,
¡no te escapes en tu arena!
Mujer de la arena arena,
mujer arena arenosa,
hay mil palabras en ti
y solo una me tortura.
Dicen mis agentes tuyos
que huiste por el río Tigris
y yo por ese Éufrates
como loco te buscaba.
No te dejes encontrar,
si me miras de cerca, ¡huye!
Que por mi lejana tierra
aún cegado respondo.
Mujer perdida perdida,
mujer que de mí se pierde,
acércate sin temor,
¡ay, temerosa perdida,
lo observado no confieses!
Mi perdida no confieses
lo que tus ojos han visto
que ellos son los enemigos.
Por el viento acompañada
te escabulles como arena,
mi sospechosa arenosa
en esa infinita arena
perpetuamente te pierdes;
dime todo lo que viste
si muero, muero por ti:
esos que llamas amigos
son posibles enemigos,
para mi patria son malos,
pues terroristas los llaman,
¡ay, terroristas los llaman
aquellos los invadidos!


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: Mohamed Somji

Tus ojos son mi cielo


Dicen que el espacio es oscuro y frío
para aquél que lo divisa del suelo,
pero yo en tus ojos veo mi cielo
¡qué es cálido, lustroso y todo mío!

Amiga, ¡tus ojos son conquistadores!
Existe un dios para aquél que dude,
¡ya que en tu linda mirada pude
ver su reino en esos ojos soñadores!

Nunca llores amiga amada,
aún detrás de esas lágrimas,
hay una preciosa mirada.
Aunque desconsuelo imprimas,
ni tu tristeza ni tus enojos
contaminan tus bellos ojos.

Tus ojos inspiran el diario amanecer
y son el fulgor lunar del anochecer;
y afable así detrás de tus pupilas bellas,
¡hay un infinito cosmos lleno de estrellas!


© Elvis Dino Esquivel

Image: Robrey