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Última noche de otoño


¡Noche tranquila y fría,
tú haces mayor mi luctuosa tristeza
y multiplicas mi mortal melancolía!
¡El buitre tiene un nido en la maleza!
¡La serpiente, en el cavidad de una roca,
se alberga del gélido enfurecido!
¡La araña, con los extractos de su boca,
puede construirse un nido!

¡Todo tiene un hogar que le resguarde
de la oscuridad que avanza,
cuando el brillante astro de la tarde
sus enigmáticos relámpagos lanza!
¡Absolutamente todo! ¡La gloria
en las páginas del libro de la historia;
la sonrisa en el rostro aún sin alegría
y hasta el recuerdo tiene a la memoria
para refugiarse allí con su melancolía!

¡Sólo mi cariño, sincero e infinito,
no encuentra en sus soledades atribuladas,
ni conocido destello ni generoso techo!
¡Van sin destino determinado mis pisadas!
¡Maldito, sí, maldito
sea el nombre que tatué en mi pecho!


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: leoncio22

Cucharita


A Silvia Zullo

Está acostada a mi lado,
pero no me acuerdo de su nombre.
No es que el alcohol lo haya borrado
pero hay momentos no planeados
que el misterio o el olvido algo esconde
para no arruinar el milagro...

Quizás se llama como mi madre
o como una de las tantas
que me negaron su amor.
La mente es porosa
pero hay nombres que
nos negamos a olvidar.

La abrazo y me pide que la abrace más fuerte.
Desconozco su pasado amoroso
y todo aquello que la llevó 
a refugiarse en mis brazos esta noche...
Pero nada de eso importa
y creo que tampoco su nombre.

Soy un monstruo solitario y triste
y ella es tan pálida y taciturna.
¡Es tan pálida esta mujer anónima
que siento que en cualquier momento desaparece!
Aún no follamos o hacemos el amor.
Pero mientras la abrazo,
trato de dar con su nombre.

Pero, ¿sabrá ella el mío?
Qué va,
¡Nadie se olvida de mi celebre nombre!
Nos conocimos en el caos 
y había alcohol por de medio.
Resaltó entre la multitud por su singular belleza
o por la belleza que le regaló el alcohol,
mi soledad y la noche.

Una mirada, llevó a otra.
Una sonrisa a una palabra.
Un beso a una cama.
Y ahora está ella a mi lado
pero no me acuerdo de su nombre.

Quizás sea juzgado o en el peor de los casos castrado
por haber olvidado su ahora misterioso nombre,
pero nunca nadie nombra los bellos momentos.

De pronto, follamos
y en el acto no mencionó mi nombre;
entonces no hicimos el amor,
ya que éste no se hace entre desconocidos.

Cierro los ojos y recargo mi cabeza sobre la suya...
¡su rostro lentamente comienza a desvanecerse!

De pronto despierto... y ya no está a mi lado.
Se ha ido sin dejar rastro alguno:
Ahora, sin un rostro y sin un nombre...
concluyo que ¡esta noche nunca pasó!


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: BenGoodspeed

Guerreros de arena


Belicosos. Solitarios.
Perdidos... naufragan
en la eternidad de un desierto.
Cándidos guerreros de arena
obedecen los vanidosos deseos
de los palacios blancos...

Marchan, altivos,
metralla en mano
al pórtico laberíntico
del averno arenal...

Hiere natura, abrasa
su matutino páramo;
los guerreros sudan
y su silencio bebe la agonía...

La patria maquila la lealtad
de esos combatientes arenosos
que purifican su ingenua gloria
en la áurea lluvia negra...

En la batalla que ningún dios profirió,
enemigos invisibles aparecen
maldiciendo al foráneo
en su vernácula lengua
y los guerreros traducen
con enigmáticas balas...

Titanes indestructibles
que embisten herejes,
lanzan proyectiles
que derrumban memorias...

Las aves metálicas arrojan
en su vuelo, mensajes de libertad,
que solo descifraron aquellos
que al leerlos se entregaron a la noche...

Duelen... ¡oh, duelen! Esos estruendos infinitos
que no hirieron sus carnes,
pero aún hacen eco en la memoria...

(Sentimientos camuflados;
los valientes sollozan solo
bajo el gélido crepúsculo...)

Los guerreros poco a poco
se desvanecen y los cerrados
ojos de los ausentes los buscan.
Sombras aún naufragan
en las dunas perdidas...


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: marcmons007

The Talk


Looking up as the light shines from your face
Through thousands of years, side stays in its place
You came not from us nor from whence we came
Not one of our family but we gave you a name
Though barren and lonely we love you the same
With others we've had competitions and games
We told them all we were first to embrace your skin
Fact is we told them whatever it took for a win...

We're sorry we lied but we had complications
An invisible wall we reached with no indication
But we've been in touch since then and they need not know
They've already paid for the tickets and they've already left the show
Now we'll share you with the others for the time being
In this agreement we've made for the good things they're bringing
Apologize for the additions we've made to your shell
But we had no other options, for peace, or so we'll soon tell...

They'll believe it no matter for we gave them what they want
Peace of mind and a lie that keeps them all nonchalant
Soon all will be ready for their rapture to come
Not knowing we'll have them right under our thumb
We'll keep saying you're the reason for keeping the tide
One day we'll be with you and for my last days reside...

As the night comes to an end and as I say my goodbye
I look up at the artificial spaceship residing in the sky...


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: Andrejzt

Me despido


Me despido. Ahora me lleva el destino
como hojas inanes que el viento arrebata.
¡Pobre de mí! No tienes idea, ingrata, 
lo que padece este pobre corazón.

 Mis inocentes ojos no sabían llorar
ni sabían de las noches de tortura;
solitario aún sollozo con amargura
este férvido y vanidoso deseo.

 Y no he encontrado consuelo en mi vida,
¿quién podrá consolar mis vanos dolores?
¡Qué me importa del vil mundo los colores
si mi maldita vida es tan gris sin ti!

 Viajaré desapercibido a tu casa
a mendingar ese calor de tu fuego,
¡arrodillado, maldita mía, te ruego
qué por lo menos hoy te acuerdes de mí!

 Me largo a una patria ignota y distante,
a una vil región donde nadie me espera,
donde será insignificante que muera,
donde ninguna alma por mi velará.

 El vulgo y tú seguirán con sus festejos
en sus discotecas, desmadres y amores;
se cerrarán los pétalos de las flores,
que ya de mí ni en la distancia hablarán.


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: Lady Amarillis

Golfo Pérsico


A Christian M. Beltrán, USN

¿Aún sientes en la profundidad de tu alma
ese absurdo ardor patriótico del cielo
que te incomoda dormir y soñar en calma?
Duerme marino que la muerte es vida:
deja que tu orgullo continúe en duelo
y desea, con tu dogma dormida,
volver a pisar ese rígido suelo.

Puto golfo que convierte en negras arenas
al inmenso mar. ¡Esta guerra importa poco!
¿Acaso habrá mayor tempestad que tus penas?
Mantén la frente en alto. Deja mientras tanto
los cobardes yihadistas te llamen loco,
y muéstrales tus armas en vez de tu llanto.

Tranquilo, que al fin la desolación humana
te devolverá esa ansia de sobrevivir:
¡marino, tu realidad vendrá mañana
pero antes tendrás que combatir y sufrir!

Golfo de gobiernos idiotas.
Golfo del combatiente oculto.
Golfo de las guerras remotas.
Deja de arder: ¡tu fuego inculto
no se extinguirá con sus gotas!


Jamás te escondas de ese golfo idiota,
ignora sus absurdas guerras y su clima,
¡porque a tu cuerpo ni a tu alma derrota!
Aunque tenga aires históricos de grandeza,
recuérdale que tu libertad se aproxima
y que te marcharás con ilustre firmeza
de sus negras aguas de ávida amargura.

Al evacuar ese golfo cruel, sonríele:
la sonrisa de la libertad perdura;
recuérdale al golfo que lo daña todo,
que ya no habrá algún marinero que vele.

La guerra en la vida es solamente un periodo:
todas las batallas que desatas a diario 
son un doloroso espejismo solamente,
que te tornan en el guerrero legionario
que combate para no perderse en su mente.


© Elvis Dino Esquivel

Una ilusión perdida


Artifex vitae artifex sui

I

Es una tarde mágica y serena 
del mar inmenso en la desierta playa, 
donde la ola, entre morena arena, 
desanimada y sin valor calla.

Consumiéndose en sus rayos despacio,
el sol, que ya ocultó su disco ardiente, 
por grados se va derritiendo en el espacio
las últimas llamas de su esplendor al occidente.

Entre el pálido azul, su arco de plata,
la luna se asoma tranquila y bella, 
y ya con lumbre silenciosa y grata,
radiante luce del amor – la estrella.

Unido al de la antorcha vespertina,
el esplendor plateado de la luna,
en claridad opaca y peregrina,
ahora con la luz del decadencia ayuna.

Dudosa claridad, suave y extraña, 
que al mundo envuelve en dulce velo
y con sus tintas misteriosas baña 
el mar, el aire y el suelo.

Ahora el mar duerme en inmóvil lago 
de oro hacia el fondo, cerca azul o verde, 
y de sus playas el contorno mago
en gran semicírculo se pierde.

Huyen por el límite del firmamento,
rompiendo el melancólico diamante
con sus alas inmóviles el viento, 
las aves del otoño suspirante.

Por el oriente, el resplandor escaso 
poco a poco se borra y desaparece; 
y desde allí la sombra hacia el ocaso
ciega avanza y por momentos crece.

Vagamente, en la tierra y en la altura 
la opaca sombra con la luz se funde; 
su indefinible incógnita dulzura
por todo el universo se difunde…

De la majestuosa, y misteriosa calma
domina la inmortal naturaleza;
y, ya en su fondo estremecida, el alma
siente del pasado la tristeza.
 
II

Y, entre la luz que en occidente brilla,
pintoresca, fantástica y ligera;
se ve destacándose junto a la orilla
la llamativa forma de una mística galera.

Adornada de vistosas aureolas,
desde la playa, sin explicación, se aleja,
y en el azul profundo de las olas,
más oscura, su sombra se refleja.

Dando al viento suavísimos cantares,
harpas pulsando de marfil y de oro, 
en ella parte a los remotos mares
de seres peregrinos su hermoso coro.

¡Bellas hadas, místicas mujeres,
ideales fantasías y fantasmales diseños, 
maravillosos y radiantes seres 
del encantado mundo de los sueños! 

En sus rostros divinamente bellos 
se abren sus grandes ojos soñadores, 
y flotan a los vientos sus cabellos 
coronados de perlas y de flores.

Inmóvil, una, en pie moribunda,
de sus abiertos ojos, su mirada
en los abismos se pierde, profunda,
en la irrevocable dicha no olvidada.

Y mientras que se pierde, así, en lejano
horizonte fantástico su alma,
como símbolo inmortal, su diestra mano
mantiene verde su eterna palma.

Inclinada hacia enfrente la cabeza
sobre el pecho, la mística hada soñante
regresa hacia el cielo con mortal tristeza,
llorando con su esperanza amante.

De su existencia en las felices horas,
esta hada, ajena a duelos inhumanos,
acompaña las músicas sonoras
con el gentil bate de sus delicadas manos.

Aquella, envuelta en vestidura blanca,
de la galera se reclina en los bordes,
mientras, con mano distraída, arranca
del arpa los melancólicos acordes.

La otra, con la faz en su hombro reclinada,
triste, con sus cantos, el pasado invoca, 
¡y sonríe acordándose, emocionada
con la sonrisa del dolor en su boca!

Y esas son, esas son las ilusiones 
que, en la tarde final de nuestras vidas, 
como grupo de mágicas visiones,
para siempre lloramos ya perdidas.


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: 

Sublimes misterios


And that Voice of the Heart, oh, ye may believe,
Will never the Hope of the Soul deceive!

Hope - Friedrich Schiller

¿Por qué en el primer amor,
al recordar la mujer querida
sube al rostro la encendida
llama del bendito rubor?

¿Por qué el marinero al llegar
a puerto busca en la tierra un asilo
donde pasa un momento tranquilo,
sabiendo que después volverá al mar?

¿Por qué la mujer que vio su pasión
y su ternura burlada,
vuelve otra vez confiada
a empeñar su roto corazón?

¿Por qué nuestra ansiedad
por torpe sufrimiento delira,
que es más dulce la mentira
cuanto más amarga la verdad?

¿Por qué en torpe confusión,
verdugo de nuestra calma,
siendo superior el alma
vence siempre el corazón?

¿Por qué amar para sufrir
y sufrir para olvidar,
y siendo el vivir penar,
penar tanto por vivir?

¿Por qué si todos amamos
y nacimos para amar,
no podemos confesar
lo que dentro anhelamos?

¿Por qué con falsía
ocultamos un sentimiento
que es en nuestro pensamiento 
solo un elemento de alegría? 

¿Por qué si nuestra esperanza, 
depende siempre del amor,
lo difamamos; qué no es mejor 
darle fe y darle confianza?

¿Por qué simular el sonrojo
de una energía que no lo es,
para revelar después 
que es solo un vano antojo?

¡Por qué aun siendo encontrada
una respuesta lógica y con razón,
jamás se podría descifrar nada
de los sublimes misterios del corazón!


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: ecstx2

Los llantos del silencio


A Paulina Martínez

– A ver amiga, dime, ¿qué estás haciendo
sola en el bosque? – «Escucho a la naturaleza
y con mi corazón la estoy oyendo.»

– ¿Qué oyes? – «Mi tristeza,
porque en la víspera sombría,
cuando no se escucha nada,
siempre una alma enamorada
percibe una misteriosa armonía:

«¿Jamás en el silencio oíste
esos sonidos misteriosos?
Son los llantos dolorosos
de una alma abandonada y triste.» 

– ¡Estás loca! – «Claro, loca estoy, 
ya que tengo la mente perdida; 
pero detestaría a muerte mi vida 
si no fuera como siempre soy: 

«Hay dicha en mi amargura,
pero por mí no sientas compasión
ya que no siento en el corazón
el deleite de mi locura.»

– ¿Te gusta ser loca? – «¡Sí!»
– Tal vez la cabeza te lavaron – «¡No…
lloro porque siento en mí
otro engendro que no soy yo.»

– Será solo la imaginación
que ahora a tu cabeza agita.
– «Quizás… pero, ¿por qué palpita
tan agresivo el corazón?»

– Estarás soñando – «¿Esto es soñar?
a pesar de mi padecimiento,
no quisiera que mi sentimiento
pudiera de este sueño despertar:

«¡Yo percibo y oigo diferente
los gritos de una alma que llora,
y ese desconsuelo me enamora,
porque a mi corazón lo hace fuerte!

«El silencio es tan solo un espejo
que nada exhibe en su calma,
pero en él se ve el cruel reflejo
de las tempestades del alma.»


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: kevron2001

Olvidada diosa


Por los dioses edificada;
por el hombre destruida...

En el cielo resplandeces
mientras en la tierra caducas...

Eterno sea el sol que te ilumina,
vil sea el mortal viento que te extingue...

Tu efímera carne ignora
la inmortalidad de la que fuiste parida...

Hay millares de astros
y sólo una estrella te ilumina...

Limitados seres en esta transitoria vida
y cada mortal te borra y olvida...


© Elvis Dino Esquivel
(Rabat, Marruecos - Diciembre de 2012)