Entre el poeta y el amor


El poeta
Creatura del alma, dulce amor,
en mi pecho has sido sustentado
y en mi corazón criado
con la sangre y el calor.
Pero, ¡qué horrible dolor
siento al no poder mantenerte!

No hay en mi mente que darte 
ninguna divina idea…
antes que morir te vea, 
¡vete lejos, vete a otra parte! 

Hace tiempo te di
lo que ahora perdido lloro.
Saqué del alma un tesoro
que a tu existencia le ofrecí.

Ahora no tengo para ti
ni esperanza ni consuelo.
No hay estrellas en mis cielos,
no hay en mi mente hermosura.
¡Tu luz, amor, es oscura
y tu torre está por los suelos!

Cuando era mi corazón 
más verde, en él escribías 
alegres y tristes poesías 
de altísima emoción.
Pero, hoy es una confusión 
que no sé ni puedo descifrar.
¡Huye! Qué en mi pecho triste 
ya para ti no tiene un altar,
solo hay ruinas donde residiste.

El amor
¿Dónde iré? ¿Puedo subir
a las montañas divinas?
Las estrellas cristalinas
que antes solías seguir,
inertes hoy las miro,
y si algo molesta el profundo
mortal silencio del mundo,
no es un llanto, es un suspiro…

¿En dónde está la sensación
de perfecta confianza,
que con la luz de la esperanza 
te pinté en el corazón? 

Tú apagaste la ilusión
y también el encanto rompiste.
En ti, será esfuerzo vano 
buscar el bien soberano
de que repudiar quisiste.
¿Dónde el reposo hallaré?
¿Ese infinito vacío, 
oscuro, desierto, frío, 
cómo atravesar podré?

De espacio en espacio iré
y eterno será mi anhelo, 
y sin limite el camino,
sin hallar lo que imagino
sea el eterno camino al cielo.


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: SheerHeart

¿Por qué llorar?


La musa
– Poeta, dime ¿por qué llorar?
¿Por qué cuando nos dolemos
por nuestras mejillas vemos
amargas lágrimas rodar?

Si el alma se agita entera,
si ella sola es la que siente, 
¿por qué esa lágrima ardiente
a nuestro rostro altera?

El poeta
¿Viste, amiga, el viento blando
que se lleva las perlas de tus dolores
y luego las va lentamente depositando
sobre caverna de tus valores?

Así el alma, amiga mía,
solidifica su pasión 
y expulsa en su profunda agonía 
las perlas del corazón:

El llanto a veces nos calma,
es nuestra cura del sufrimiento
es tan solo un pedazo del alma
que nos extirpa el tormento.

La musa
– ¡Ahora entiendo! Por eso el llanto
merma mi pasajero lamento,
y por cada lágrima que cae, siento
que va mitigando el detrimento.

El poeta
– Tienes razón, amiga mía;
aunque en nuestra existencia
todo es pesar en la esencia,
y todo es eterna melancolía.

Y cuando pierdes la paz
y emanas afligido lamento
al expulsar tu tormento,
contaminas tu faz.

Amiga querida, no llores
ya que el alma se ve rota,
y cuando el sufrimiento agota
de nuestro pesar los albores:

No intentes, amiga, secar
esas lágrimas de amargura,
que es la peor desventura
sufrir tanto y no poder llorar.


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: BenGoodspeed

Prólogo


¡Qué robusto es el mar, qué radiante es el cielo
en el cual se alberga el vespertino fulgor!
En mi escritura eres la perfecta modelo
que me inspira a plasmar júbilo o algún dolor.

Quisiera residir entre el dócil encanto
de tu demente delirio que me seduce
y estar tan juntos los dos, súper juntos, tanto
que ni el vigoroso viento entre los dos cruce.

¡Pero qué fastuosa es tu infinita alegría,
que contagia mis más sigilosas sonrisas!
En mis somnolencias eres una utopía
donde mi apagada y sombría ánima irisas.

Quisiera desaparecer hoy tan de prisa
de un cariñoso infarto de amor en exceso
y ver cómo te entrego con una sonrisa
todo mi ser rendido con tan solo un beso.


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: Benjamin Haley

Fantasmas del pasado


Fantasmas de las musas que en remotos días
adorara mi ánima con locura doliente,
infaustos rosales que hoy de humedad vacías,
marchitas inclinan la amargada frente.

Amuletos finos que creó mi anhelo
de mi nefasta inexperiencia de encanto,
por favor no vengan que su afligido duelo
nada me expresa, ¡aunque las amaba tanto! 

¿Por qué en las afligidas noches traspiran
sobre mi cama sus torpes sombras frías? 
Si sus pechos de sufrimiento suspiran,
¿quieren qué las reviva con las lágrimas mías? 

¿Qué fucking quieren? ¿Acaso del consumido fuego 
querrán revivir la apasionante llama? 
¿O acaso me querrán nuevamente ciego
para entregarles un corazón que ya no las ama?

¿Quieren acaso que hidrate sus secos labios
con el licor embriagante que en mí se ha agotado?
Y si las veo sin magia, ¿podré con agravios
recompensar su amor cruel y despiadado?

¿Piensan que puedo en su corazones fríos
encontrar y consagrar mis inspiraciones,
si cuando sus labios abandonaron los míos
dejaron a mi pobre mente sin ilusiones?

No lloren ni del amor ofrecido y jurado
me pidan la promesa: Fueron torpes delirios,
por eso les pido que me dejen abandonado
con mi dolor sombrío y mis torpes martirios.

¿Se acuerdan, acaso se acuerdan, hermosas
de aquellos tiempos de cariños y amores,
cuando al pasar de las fugaces horas gloriosas
reíamos y al cielo pintábamos colores?

Fue solamente en el miserable octubre
cuando me acostaba en sus amantes faldas,
fue en el otoño cuando en mis brazos las tuve
y dormía acariciando sus suaves espaldas.

Recuerdo cuando sus labios rojos
cariñosos sofocaban la boca mía,
y al resplandor de sus lindos ojos
sintiendo sus besos me dormía.

¿Por qué mis sentimientos apagados
al sentir sus besos no palpitan,
y al tocar sus glúteos delicados
nada de excitación ni amor incitan?

¿Por qué su maldita y fatal belleza
me hizo rendirme a sus amantes brazos?
Por un momento perdí la cabeza
y me dejaron hecho pedazos.

Si la última me arrancó lamentos,
lágrimas, esperanzas y alegrías,
¿no secos mis ojos de tormentos
sollocé solo hasta el fin de mis días?

Quieren que las ame y me ofrecen miseria,
superficialidad, dicha y fantasía;
¿creen que sexo y maldita materia
es lo que mi pobre existencia ansía?

¿Acaso no saben que necesita el alma,
eterno amor, ciego, verdadero y divino,
un amor incondicional que traiga calma
cuando en nuestras vidas azote el remolino?

¿Quieren que mi torturada alma inmensa
se revuelque con la escoria del suelo,
qué baje la cabeza cuando piensa
que son ángeles bajados del cielo?

¡Déjenme en paz ya, falsos amores!
Ya no me ofrezcan amor ni encanto,
mejor pídanle al vil destino otras flores
que puedan rociar con su amargo llanto.

¡Entreguen y presuman su hermosura
y ojalá que las adoren otros ojos!
Yo las observaré sin celos ni amargura,
y en mi indiferencia sufrirán mis despojos.


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: SheerHeart

When It Starts


Through
the sky they fall;
please, tell me why,
why do they all
continue to die?

Explosions began any kind of action,
ruled under one benefitting faction,
throwing at us so many distractions
to cover they're, oh, so hasty reaction.
They say I'm unpatriotic not supporting the cause,
when the cause of all our problems are the patriot laws;
instead of "protection" from all the "terrorist" threat
give us all free medical, education, and less debt.
Billions of dollars sent to countries we destroyed,
no money kept here for the ones who need employed.
Two years spent in the sand and again deployed,
won't ever get to hold the hand of his baby boy.
I'm so sick of this shit and I hope you all are too!
Whatever happened to our good Ole Red, White and Blue?
It's crazy because I'm starting to ask myself the question:
What if what the whole world's saying is true?

Enough crying there's people dying,
we may never see the end, but it won't stop me from trying
to figure out why it is that this country
can't see that all of its politicians have been lying.
I heard a man say that this is all a big plan,
that liberation's not the reason we're going for Iran,
Iraq, Afghanistan, it doesn't really matter,
just as long as those assholes wallets keep getting fatter.

World War 3 won't be labeled until it's done!
How much longer will we keep letting them have their fun?
Leaving our problems to be dealt with for our young,
it's like handing a little kid a fuckin' loaded gun!
React too slow and it will be too late.
They'll start in the courts, yeah, then through your front gate.
So many people call it crazy, shit, I wish he was kidding.
He said, "we won't see it coming if it starts in the city!"

We won't see it coming if it starts in the city!
We won't see it coming when it starts in the city!

No, we won't see it coming.
We'll never ever see it coming...


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: Dale Williams

Los llantos del silencio


A Paulina Martínez

– A ver amiga, dime, ¿qué estás haciendo
sola en el bosque? – «Escucho a la naturaleza
y con mi corazón la estoy oyendo.»

– ¿Qué oyes? – «Mi tristeza,
porque en la víspera sombría,
cuando no se escucha nada,
siempre una alma enamorada
percibe una misteriosa armonía:

«¿Jamás en el silencio oíste
esos sonidos misteriosos?
Son los llantos dolorosos
de una alma abandonada y triste.» 

– ¡Estás loca! – «Claro, loca estoy, 
ya que tengo la mente perdida; 
pero detestaría a muerte mi vida 
si no fuera como siempre soy: 

«Hay dicha en mi amargura,
pero por mí no sientas compasión
ya que no siento en el corazón
el deleite de mi locura.»

– ¿Te gusta ser loca? – «¡Sí!»
– Tal vez la cabeza te lavaron – «¡No…
lloro porque siento en mí
otro engendro que no soy yo.»

– Será solo la imaginación
que ahora a tu cabeza agita.
– «Quizás… pero, ¿por qué palpita
tan agresivo el corazón?»

– Estarás soñando – «¿Esto es soñar?
a pesar de mi padecimiento,
no quisiera que mi sentimiento
pudiera de este sueño despertar:

«¡Yo percibo y oigo diferente
los gritos de una alma que llora,
y ese desconsuelo me enamora,
porque a mi corazón lo hace fuerte!

«El silencio es tan solo un espejo
que nada exhibe en su calma,
pero en él se ve el cruel reflejo
de las tempestades del alma.»


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: kevron2001

Mía para siempre


“It is sometimes an appropriate 
response to reality to go insane.”

VALIS - Philip K. Dick

¡Yo te amo, te amo y mi amor es tan fuerte
que deseo con mi obsesión de fuego,
que todo el mundo se quedara ciego,
para que solo yo pudiera verte!

Si alguien se acerca a ti, pienso en su suerte;
si te hablara alguien, al pesar me entrego,
y de toda la existencia reniego
cuando pienso que, al fin, he de perderte.

Pero, ¿perderte? ¡Olvida esa creencia!
¡Mía fuiste en los sueños todavía;
mía eres, llénate de mi esencia…

Cuando llegue de mi muerte el día,
¡te arrancaré sin pena la existencia
para que siempre sigas siendo mía!


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: IceDZerO

Mirada ardiente


Cuando el sol de primavera 
en la lejana montaña pose,
florecerá tranquila la pradera
cuando su calor la superficie rose.
Si tu belleza en mí quisiera
posar suavemente 
la luz de tus ojos bellos, 
inspiraría con ellos 
más que poesía en mi mente.

Si las nacientes flores 
el rayo solar descubre,
y en las mañanas de octubre 
vuelven los colores 
a pintar los amores, 
bien tu mirada podría
regresar la poesía 
a su antigua morada,
abandonada y olvidada 
dentro del alma mía.

Así tan solo creo 
que tendría mi canto 
de tu esencia el encanto, 
universo del deseo;
la que en tus ojos veo 
simpática dulzura, 
los que en tu boca pura
destila, cuando sonríes 
en esmeraldas y rubíes 
fragancias de frescura.

Si acaso yo lograra
resumir en mis composiciones
las bellas ilusiones
que tu mirada declara;
y la inocencia, y la rara
prudencia que revela
y las alegrías que anhela
tu alma poderosa,
y aquella luminosa
zona por donde vuela,
daría el talento mío.

Esto me intriga,
hermosa amiga
ahuyentadora del frío;
¡mas yo propio me rio
del inoportuno ruego!
¿Quién me asegura luego, 
estando inspirado,
de no morir quemado 
en tan hermoso fuego?


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: kevotu

La perdí en una mirada


La perdí en una mirada, huyó de mí en un beso,
tan próxima como el ocaso, su ausencia llegó
arrastrándome al confín del insomnio de la soledad...

Yo aquí solo, perdido y oscuro como el crepúsculo,
sollozo sin sollozar su sombra que me sonríe,
tan próximo estoy al olvido que solo en él, olvido...

¡Qué suplicio el declive del amor que florece,
qué final del amor que jamás se concreta!
Vaya que su ocaso duele y remoto estoy del alba...


© Elvis Dino Esquivel
(Madrid, España - Febrero de 2013)

Imagen: Salvador Dalí

Olvidada diosa


Por los dioses edificada;
por el hombre destruida...

En el cielo resplandeces
mientras en la tierra caducas...

Eterno sea el sol que te ilumina,
vil sea el mortal viento que te extingue...

Tu efímera carne ignora
la inmortalidad de la que fuiste parida...

Hay millares de astros
y sólo una estrella te ilumina...

Limitados seres en esta transitoria vida
y cada mortal te borra y olvida...


© Elvis Dino Esquivel
(Rabat, Marruecos - Diciembre de 2012)

El ocaso de Lauriane



En la última alborada autumnal, Lauriane subyugó la modorra y al fin logró abrir sus fatigados ojos tras un sueño que involucraba deidades teniendo orgías en un laberinto. Sintió vida en su abdomen, el cual tocó y arrulló suavemente como si se tratara de un delicado terciopelo y vociferó aterrada, “¡Dios sacro-santísimo, estoy embarazada! ¿Quién podrá ser el padre?” Sucesivamente sería de nueva cuenta víctima del sueño, más por el desasosiego que por el cansancio de la carne: Lauriane era virgen, atea e indiferente al conocimiento. Aquel día durmió hasta el ocaso.


A Thierry Zenon


© Elvis Dino Esquivel
(Madrid, España - Octubre de 2012)


Imagen: Jeanloup Sieff

Perdidos al vernos


Vamos caminando, cansados y temerosos
a donde nos lleven esos vientos del destino;
con cada paso, llenamos nuestros dolorosos
corazones con nostalgia del amor divino.

Tal como los lejanos cometas luminosos
que en el cielo ya sea nocturno o matutino,
cruzan taciturnos, efímeros y orgullosos
para dejar su espaciosa estela en su camino.

Ocasionalmente se entrecruzan los destellos,
con colosal tranquilidad pasiva y serena,
los astros escondidos detrás de tus cabellos.

¡Nuestros ojos se conectan con una mirada
y nuestras pupilas un instante nos condena
a unir tu alma nerviosa con mi alma desolada!


© Elvis Dino Esquivel

Todo sigue igual


Todo sigue igual: el barco y el marinero;
los árboles deshojados del invierno frío.
Todo sigue igual: el abundante rocío
aún humecta la superficie del sendero.

Todo sigue igual: el resplandor del lucero
consolando los árboles muertos sobre el río.
¡Todo sigue igual! El torpe corazón mío
piensa que como te amé, todavía te quiero.

Todo sigue igual: en el balcón abandonado
de tu amor y mi amor, solo me ha recordado
que hay un afligido hombre esperando a su pareja.

Y la larga espera me dice, astro de mi cielo,
que nuestra torpe historia de afecto y de duelo, 
¡es una historia super aburrida y muy vieja!


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: Millrok

Prepara tus ojos


Si lindos versos sobre tu historia quieres,
ya de mi fatigada fantasía
por favor, no los esperes;
quiero con esta mediocre poesía
mostrar todos los misteriosos dones
de mi pasión más secreta:
¡a tu lado está el torpe poeta
que intenta conmover corazones!

De mi mente con un lento giro
expulso con magnético encanto,
las palabras que hacen llorar con dulce llanto
y suspirar con desalentado suspiro.

Tu triste recuerdo no viene de las estrellas
porque en mi agotada mente aún vive:
y en este libro no, pero en las bellas
batallas del pasado, un poema aún se escribe.

Prepara tus ojos porque luego
te traerán mis palabras el fuego
que los quemará con la amargura
que has dejado en esta torpe escritura.


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: alshain4

Lejana estrella


I

Congelado ya el corazón
y muerta la esperanza mía,
hace tiempo que no ardía
la llamarada de mi ilusión.

Cuando en rápida aparición
como brillante rubí
sobre el cielo para mí
apareció una brillante estrella,
tan elegante y tan bella
cual nunca otra estrella vi.

Cautivado con tal trofeo,
regresa al corazón la confianza,
parece que la esperanza
renace con el deseo.

La observo, y al obsérvala creo
poder la galaxia cruzar
para poder su brillante luz tocar;
sin comprender mí anhelo,
sé que está muy distante el cielo
mas sé que imposible no es de alcanzar.
 
II

¡Demonios! Qué aflicción intensa
lo que el nuevo deseo dura:
¡amar con tanta locura
sin esperar recompensa!

¿Cómo la distancia inmensa
que hay desde el cielo hasta aquí
en mi ceguedad no vi
antes de amar a esa estrella?
¿Si yo no subo hasta ella,
acaso descenderá ella hasta mi?

En esta perseverante agonía
la aprecio con más constancia,
y al verla a tanta distancia
se engrandece mi fantasía.

Su brillo mis pasos guía,
su panorama aliento me da,
y es imposible que ya
deje de seguir su huella,
porque más radiante y más bella
la veo, cuanto más remota está.

III

Deja, pues, estrella pura
la puerta emparejada
y acerca a mí la inflamada
antorcha de tu hermosura.

Calma, estrella, esta locura
con que las ganas del querer
todo el fuego de tu ser
toma mi mente emocionada,
consumiendo en tu mirada
toda la copa del placer.

No agradecida con lo que siento,
vayas a cubrir tu amoroso rayo
que en triste desmayo
velas el cielo de mi tormento.

Deja que mi amor violento
su hambre intente consumir
de tu belleza o solo déjalo morir;
tan solo dame tu luz singular,
ya que si tú no puedes bajar
entonces yo tendré que subir…


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: Howard Chaykin