Sin titulo


¿Por qué al apreciarte ahora, orbe mío,
solo y perdido en tus campos floridos,
me parecen lamentosos los ruidos 
del incógnito espejo de tu río? 

¿Por qué gime ahora el cisne hostilmente
cuando clama la confesión de amores? 
¿Por qué al verte, astro de vivos colores, 
brota de mí una opaca gota ardiente?

La astuta me ha olvidado primero,
y, afligido, en el ocaso le imploro
que no me azote con su olvido fiero.

Mas siempre de ella su recuerdo adoro;
yo, ante todo, con manía la quiero,
por ella amo y en secreto lloro…


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: Millrok

Consuelo del ángel


«Con alivio, con humillación, con terror,
comprendió que él también era una apariencia,
que otro estaba soñándolo.»
Las ruinas circulares - Jorge Luis Borges

A un dios, un ángel desgraciado
su deprimente historia contó
y aquel dios a su lado, 
que al tanto oírla lloró, 
consolando al desdichado: 

– «No me cuentes más», le decía,
«de tu maldita suerte»,
y el ángel desventurado respondía:
– «Es tan grande la pena mía
que siento que causará mi muerte.»

El dios se entristeció 
y de tristeza sollozó tanto
que cuando el ángel vio 
tanto pesar, comprendió 
que es gran consuelo el llanto.

Y el ángel infeliz se decía:
«Con pésima suerte nací,
mas hoy encontré alegría:
ya no es tanta la amargura mía
pues hay un dios que llora por mí.»


© Elvis Dino Esquivel


Imagen: Michal Macku

Downtown Madrid


To Samantha Kennedy

Where is the future?
Did we just escaped the past?
Hold on for a moment,
it's goddamn night time!
Look at Gran Vía, ¡joder!
No Celtiberians, no Romans,
no Visigoths, no Moors,
no Spaniards, but only madrileños!

Let's walk towards Malasaña!
Espera, this is Plaza Dos de Mayo,
stand still for an instant.
Look at all these people,
the night is young, seize it!
Drink and the night will last!

Oh, timeless Plaza Mayor!
Afraid of the darkness?
We brought our own light!
We shine in silence,
not for a transient moment,
but perpetually.

Doorless Puerta del Sol...
Where is the silence? Oh, silence!
«Cerveza por un euro, cerveza»
says a random man from the Far East..
Shut up, but give me that beer!
Now silence! Let me enjoy the silence
while I sit in this fountain,
drinking myself some time...

Time freezes at the bares,
beings share stories, all the stories.
Time ceases for few hours,
beer or tinto de verano, tapas and greetings
waves of people, weaving away time...

Forget the effigies of dead men,
forget the buildings and its architecture;
one night it will fall upon you,
perpetual chaos.
Don't be fooled by time,
drink and seize the moment:
Madrileños, let's all make history!

Madrid, let me forget absolutely everything
but your streets;
every moment of my life but this night.
Demolish half your buildings,
but not your charm.
Let me forget about your legacy,
but not your twilights and dawns.

Joder...
The sun is rising... enhorabuena:
We have killed the night... again!
...
(Repeat.)


© Elvis Dino Esquivel

The Other Side


I'm the other, the weird, the stranger,
the shadow nobody follows,
the being who is looked down upon.
I'm the outsider, the abominable,
who crawls around the pavement,
who cries silently in the border,
wanting to cross the other side...

An ocean, a tall wall denies me access
(at least I believe it does) to comfort.
I'm the unwanted, the unknown face,
the wandering ignored past,
the mysterious façade that has been
alter throughout mirrors and centuries;
whose voice impress or discomforts 
those who belong in the other side...

I am what I am, but how can I change that?
By dreaming? Waiting? Continuing getting lost?
Hoping? Praying? Cursing the other side?


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: artsbyzer0

Me despido


Me despido. Ahora me lleva el destino
como hojas inanes que el viento arrebata.
¡Pobre de mí! No tienes idea, ingrata, 
lo que padece este pobre corazón.

 Mis inocentes ojos no sabían llorar
ni sabían de las noches de tortura;
solitario aún sollozo con amargura
este férvido y vanidoso deseo.

 Y no he encontrado consuelo en mi vida,
¿quién podrá consolar mis vanos dolores?
¡Qué me importa del vil mundo los colores
si mi maldita vida es tan gris sin ti!

 Viajaré desapercibido a tu casa
a mendingar ese calor de tu fuego,
¡arrodillado, maldita mía, te ruego
qué por lo menos hoy te acuerdes de mí!

 Me largo a una patria ignota y distante,
a una vil región donde nadie me espera,
donde será insignificante que muera,
donde ninguna alma por mi velará.

 El vulgo y tú seguirán con sus festejos
en sus discotecas, desmadres y amores;
se cerrarán los pétalos de las flores,
que ya de mí ni en la distancia hablarán.


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: Lady Amarillis

¡Poesía o plomo!

 

Poeta, los ruiseñores ya no cantan tus versos,
ni la musa se contorna a tu insípida rima.
Hoy, te amenazó el silencio 
y tus metáforas arbitrarias
exigen ser comprendidas...

¡Ay, sí! Es el «todo» el que te inspira,
según tú.
Paranoico aseguras que
la inspiración te persigue,
pero no te escondes ni tampoco huyes.
Un ocioso vacío te da valor
y desafías al silencio
con tu enigmática poesía:
La formula siempre funciona 
porque das por muerta
la obsoleta métrica.

¡Silencio o plomo!

Te arriesgas y arrojas el primer verso:
«Lúgubre desnudez la tuya
en el letárgico ocaso del cosmos
intrínseca floreces en mi trance.»

Te sueltas. Bien sabes
que ya no hay marcha atrás.
Concluyes con un atrevido verso
que ni tú entiendes del todo.

¡Poesía o plomo!

La trascendencia te esquiva
y todas las antologías poéticas
cierran sus páginas.
La apática multitud
puebla el instante
con su respectivo silencio.
De repente,
un milagroso aplauso
se torna en elogios:
Ya no sabes si agradecer
o arrojarte al vacío.

Parece ser
que una de las consecuencias
del silencio y de la poesía
es el suicidio...
pero vendrá la muerte
y se burlará de tu poema...


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: FalkeSpassVogel

Un naciente otoño


A Ivette Martínez

I

Eres deidad pagana y elegante
del tiempo en que la naturaleza
desnuda su bosque abundante
y revela su íntima pureza.

Asimismo el carnaval natural
sobre tu sedosa piel de flor,
disgustando ricos frutos de amor,
brota en tu místico madrigal.

La tangibilidad de tu belleza
enamora a los seres espirituales,
que se disfrazan de simples mortales
para acariciar tu naturaleza.

Árboles abundan en tu ribera
y matorrales arropan tus pies:
la superficie que pisas es
una verde alfombra de pradera.
 
II

Risueña gozas de la radiante fiesta
convertida en hada con alas de loro,
y vuelas ágilmente al ritmo sonoro
de la talentosa ambiental orquesta.

¡Un nuevo otoño ha nacido! En la llanura,
natura entró en su más apasionada etapa,
donde intrépida, lentamente se destapa
y muestra al mundo su desnuda figura.

Tu vasto encanto otoñal arrebata
muchos suspiros de tu sol amante;
con quien fulguras como fino diamante
sobre los caudalosos ríos de plata.

Deja a la naturaleza creadora
acariciar tus tenues tallos de seda.
No olvides que el otoño te adora
porque en tu perpetuo espíritu se queda.

Esta velada no tienes quien te cuide;
has nacido libre. Natura te pide
que no provoques catástrofes furtivas,
ya que eres todo lo que cultivas.

III

Así inicia el baile autumnal: Las hadas
despintan y deshojan con alazos
plantas y árboles, evitando pinchazos
de las punzantes ramas deshojadas.

Mientras tanto la celestial multitud
celebra la periódica destrucción;
ya que entienden con exactitud
que destruir es un tipo de creación.

Y tú vuelas bailando en el centro
rodeada de invitados celestiales,
echas las malas vibras que llevas dentro
y las destruyes cual frágiles mortales.

Y bailas con augusto orgullo
al son de la rítmica nota;
sabiendo que el otoño es tuyo,
tu energía jamás se agota.

El entorno que se está transformando
de tu belleza se va inspirando,
¡observa con detalle la hermosura
física de tu divina figura!

Así continúa la otoñal fiesta,
todos los invitados son importantes:
las mitológicas hadas son danzantes
y los seres terrenales la orquesta.

La celebración no cesa
y, merecedora del ferviente
poema de un otoño naciente,
sonríe una hada traviesa.

El otoño tatúa tu gris memoria:
con sus pigmentos, árboles deshojados
y con sus bellos cielos nublados
suturas tu existencia de euforia.

De nuevo vuelas y llamas la atención,
para mantener al público entretenido,
aclaras que la temporal desolación
es señal divina que el otoño ha venido.

IV

El son natural aún se percibe
y con todo el otoño en tus manos:
les recuerdas a los seres humanos
que el árbol aún deshojado vive.

El triste pasado al árbol hiere,
porque en cada hoja que tiene
un mal recuerdo se mantiene,
por eso cada hoja en otoño muere.

Al resto del hemisferio te has ido
y la gran fiesta por fin ha concluido:
los otros entes en un extenso vuelo
vuelven a su universo paralelo.

Con tus pulcras alas de hada,
emprendes tu largo viaje
y quedas muy enamorada
del pigmentado paisaje.

V

Tras la gran fiesta otoñal de fervores,
ágil vuelas y te pierdes en los prados,
cambias algunas hojas de colores
y algunos árboles dejas deshojados.

Lega el otoño un colorido follaje
y hojas que caen lentas a tus pies,
¡te bendice con su sublime paisaje
para que lo lleves donde estés!

Bastante nostalgia despierta
en este espíritu cuerdo:
¡eres tú un vivo recuerdo
de la naturaleza muerta!


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: DrawnProphecies

Tus desdenes



En lo más profundo de mi pensamiento,
en la vigilia, evoco de tu materia
un remoto recuerdo que llega lento
a mi mente, llenándome de miseria.

En el recuerdo tuyo, espectro risueño,
tu retrato nunca me niega su luz;
con tu imagen llenas mi vívido sueño
¡y siempre me sueño clavado en tu cruz!

Somos la interminable guerra, mi musa hermosa,
del amor que dura y del amor que fue:
¡tú eres una persona muy orgullosa,
mentiroso quizás soy, pero olvidar no sé!

Fuiste esa colorida ave que en la noche fría, 
refugio y abrigo le pidió a un servidor, 
y que luego huyó a las luces del naciente día, 
olvidando el pobre nido que le dio calor.

Yo soy el estafado, que por amorío 
prestó a una mujer su alentadora paz,
y ahora sanando triste en mi nido frío, 
sueño con la ingrata ave que voló fugaz.

Ni por más que agites esas alas que tienes,
mi apasionado incendio nunca apagarás;
¡cuanto más violentos soplen tus desdenes,
mis inquietantes deseos crecerán más!



© Elvis Dino Esquivel


Imagen: Miyake-jima Wedding

Amor altivo


Eres altiva y yo soy de tus eternos presos,
de esos que desdeñas y haces sentir inferior;
enfatizas esa banal belleza exterior,
pero no eres más que una envoltura de huesos.

Me amaste ayer, hoy solamente soy tu olvido. Ésos
que buscan inútilmente ser mis sucesores,
tratarán de recrear mi amor con sus amores
porque te besarán sobre mis antiguos besos.

Eres demasiado altiva y en tu ego te consumes;
preciosa pero con corazón tórrido y tierno,
¡tan tórrido como el miserable sol de invierno
y tan altiva que hasta tu excremento presumes!

Bórrame de lo más profundo de tu memoria
mientras te desecho a ti, mujer altiva e impura.
Ingiere el veneno de tu efímera hermosura
mientras borro mi nombre de tu trivial historia.


© Elvis Dino Esquivel


Imagen: Matt J. Sherman

Polvo cósmico


No, polvo mío, tierra súbita
que me ha acompañado todo el vivir.
Mirada final - Vicente Aleixandre

En mísero polvo nos convertimos
cuando concluya la vida terrena;
simples átomos libres cuando morimos
y simples granos perdidos en la arena.

Seremos una pequeña gota del océano
que solamente una burbuja llena;
una simple molécula pensadora
que aun siendo insignificante llora.

Un solo momento toma para que la mirada
vea por última vez el alto firmamento;
si la gloria es esa constelación estrellada,
entonces que un dios me reserve asiento.

Si nos perdemos en el abismo de la nada,
entonces, ¿por qué causa tanto sufrimiento?
¡Porque en el universo se pierde el rezo vano
de la ignorancia absurda del ser humano!


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: BaxiaArt

Marino raso


A Steven Dodd, USN

Marino raso, hijo fiel de vecino,
que el falaz llamado patrio te trajo
a un mar y a un vil desierto del carajo
entrenado en potencial asesino.

¡Qué baladí es tu fúnebre destino!
¡Qué ínfimo es tu fatídico trabajo!
Solo luchas para acabar abajo
y limpiar sucia sangre del camino.

Ignoran las condiciones que habitas,
una zanja o una tienda en la maleza;
y el sufrimiento que callado gritas.

Sin embargo, alzas la valiente frente,
aunque morir pase por tu cabeza,
con osadía luchas por tu gente.


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: US Navy

Lejanía


I

Hoy con cariño te invoco y es porque quiero
que sepas que siempre fuiste mi tesoro.
¡Navegué mares y como marinero
te avisté como un islote de puro oro!

Tú sabes, como yo sé, que los defensores
de la amada patria consideran ultraje
pensar que el marinero cambia sus amores
tal como los ángeles cambian de plumaje.

¡Nadie, nadie podrá oponerse a mis anhelos
ni nadie podrá detener mis caminares!
Cuando navegue hacia ti, crecerán los cielos
y se acortarán las praderas y los mares.

Mi bohemio amor es de etéreo fuego
que arde y cruza a través de toda distancia;
se guía sin verte, porque que es muy ciego,
y navega a ti aspirando tu fragancia.

II

Tu fragancia hace delirar. En mi frente
recibo un beso perfumado que retoma,
de las brisas del belicoso Medio Oriente,
tu inconfundible dulce y cálido aroma.

Esa efusiva fragancia me destierra
y me vuelve a mi mustia realidad:
solo soy un marinero que en plena guerra
añora huir de su eterna soledad.

Los corazones que son expertos
cobran con el dolor nuevos amores,
¡la materia podrida de los muertos
hace también retoñar las flores!

Aunque por las penas sea acosada,
el alma nunca debe crecer perdida;
¡porque la misma sangre coagulada
puede cerrar cualquier mortal herida!


© Elvis Dino Esquivel


Imagen: a7md3mad

La selva de la confusión


I

Como la fragancia de la flor que atrae insectos,
la corteza de mi cuerpo huele a su perfume,
puedo reconocer cuales fueron mis defectos
ahora que el desconsuelo ya no me consume.

Solamente en otoño solo he llorado,
el verano dejó de ser la tragedia,
la primavera ya es cosa del pasado
y el enigmático invierno es mi comedia.

¡Amar es sufrir! El amor se ha encendido
en sufrimiento. Cuando al fin se consuma,
mi corazón ya no continuará herido,
¡el presente lo extinguirá con su espuma!

Con la experiencia de un belicoso veterano,
mis sentimientos tienen noveles accesos,
hay corazones que cruzan el hondo pantano
y se hunden… ¡mi corazón ya dejó de ser de esos!

¡Mi corazón perdura con su fuerza! La palma
en cualquier ribera sobrevive sin su fruta.
Abandonado, se desvincula más de mi alma,
¡vivo sufre pero solo sufriendo disfruta!

En mis poemas invoco al pasado mil veces,
nunca mi ego deja de invocar ridiculeces,
¡ya que ni mil lágrimas, mil palabras, mil versos,
borrarán mi dolor de todos los universos!

Mi calvario fue la sacra cruz de mi grandeza,
¡hirió mi cuerpo y solo así alumbró mi cabeza!
Fue el explosivo patriótico que asesinó
a esa sin nombre ni rostro que me laceró.

II

¿Quieres sanarte por completo? Resígnate y llora,
mas llora en la soledad de la noche. El sufrimiento
es un invisible demonio que el humano adora.

Recuerda tu dolor cuando busques inspiración,
¡las lágrimas son los gritos confundidos del alma
que siempre brotan en esta selva de confusión!

Amaré el dolor porque el dolor perturba la paz:
tras perder a su amada, Popoca* sacrificó
su vida, tornándose en volcán con nívea faz.

III

Sin dolor, la dicha en esta vida no vale nada,
cuando sufro de dolor a veces la gloria invoco,
Leifr Eriksson fue un gran loco y descubrió un nuevo mundo:
entonces, sufriré y me convertiré en un gran loco.

En ocasiones mantengo cerrada la boca:
es mejor ser prudente y cauto de pensamiento,
taciturno e inmóvil como una sencilla roca,
¡qué charlatán, sutil y voluble como el viento!

¡Maldita selva confusa! Déjame tranquilo, en calma
vivir, sufrir y soñar con el pensamiento vacío;
del mundo serán las palabras que florecen de mi alma,
pero, ¡el oxígeno que entra a mis entrañas es muy mío!

Discúlpame fiel inspiración por haberme perdido
en esta selva de confusión. Vencido, resignado,
sollozaré riendo cada momento de haber vivido,
¡solo tú consuelas a este pobre poeta olvidado!


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: The Fountain
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* En la mitología mexica, Popoca o Popocatépetl fue un valiente guerrero quién amaba a la doncella Iztaccihuatl.

Amor callado


El amor hasta al más valiente y parlador enmudece,
muchos conflictos internos se crean para evitar
confesar un sentimiento que desespera y enloquece;
amar en silencio es de valientes: como el militar
que sobrevivió batallas y se rindió ante una dama:
¡no tienes idea de cómo se hunde en un gran abismo
aquel que callando ama y jamás su vasto amor proclama!
Del militar, la guerra no fue su mayor heroísmo:
fue amar a su musa a distancia sin confesar que la ama,
callar y disimular su amor, derrotarse a sí mismo.

Te amo en silencio, desmiento mi querer y me hundo
en la sigila interna que me mantiene siempre preso.
Encadenado, combato delirando por el mundo;
mi amor no confieso, pero con la mirada te beso.
No te inquietes que con mi admiración serás bien amada:
la boca callará el amor, pero jamás la mirada.
Si mis ojos te incomodan, con tu mirada de fuego
deberías cegarlos; sería misericordioso
que este mudo amor también fuera plácidamente ciego:
el silencio es tortura, el ocaso sería glorioso.


© Elvis Dino Esquivel

Imagen: borda

Memorial Day


A aquellos que han
muerto por la patria

Era el último lunes de mayo. Al Cementerio
a mis brothers-in-arms fui a buscar. Cuando deletreaba
algún nombre conocido… sintiendo su cautiverio,
en los momentos que sufrimos juntos pensaba.

La noche estaba por caer... luctuoso y serio 
de la triste campana el luctuoso sonido vibraba; 
la silenciosa multitud salía del monasterio,
mientras las últimas plegarias recitaba

¡Con cada muda inscripción familiar sentía más frío!
Mis hermanos, mis amigos, ¡cuántos, cuántos
que valientes defendieron la patria aquí se hospedan!

Una lágrima brotó y recité: «¿A quién, Dios mío,
voy a encontrar en el batallón, si tantos,
tantos compañeros de lucha aquí se quedan?»


© Elvis Dino Esquivel


Imagen: Lee Teter